11 ene. 2018

Anillos de Castidad: El valor de mantener la virginidad en una sociedad llena de impureza

Primera Carta a los Corintios 6:
19 ¿O no saben que sus cuerpos son templo del espíritu Santo, que habita en ustedes y que han recibido de Dios? Por lo tanto, ustedes no se pertenecen,
20 sino que han sido comprados, ¡y a qué precio! Glorifiquen entonces a Dios en sus cuerpos.

 ANILLOS DE CASTIDAD

Corintios-1 (6,13c-15a.17-20):

El cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor; y el Señor, para el cuerpo. Dios, con su poder, resucitó al Señor y nos resucitará también a nosotros. ¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? El que se une al Señor es un espíritu con él. Huid de la fornicación. Cualquier pecado que cometa el hombre queda fuera de su cuerpo. Pero el que fornica peca en su propio cuerpo. ¿O es que no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo? Él habita en vosotros porque lo habéis recibido de Dios. No os poseéis en propiedad, porque os han comprado pagando un precio por vosotros. Por tanto, ¡glorificad a Dios con vuestro cuerpo!


True love waits
  (el verdadero amor espera)

Este es el nombre que tiene el anillo de castidad que muchos americanos y cada vez más ingleses llevan.

Esta iniciativa de esculpir en los anillos este lema es del joyero californiano Jerry Rady y es una pena que no se haya extendido esta iniciativa en España.

Hay testimonios muy bonitos como el de Katie Chromik que dice:

 «Cuando estoy con mi novio, miro al anillo y me ayuda a recordar que tengo que ser pura».
 
Benedicto XVI dice que -las garantías de la castidad debe presentarse sobre todo a los jóvenes- 

Pero lo cierto es que esas garantías no se pueden mostrar, por pertenecer únicamente al alma. Quizá sólo Dios entienda realmente su valor. Dicen que las almas puras permanecen jóvenes, mientras que el sexo desenfrenado hace que se envejezca prematuramente. Quizá cuando vemos un alma pura o inocente, lo sabemos, pues nuestra alma manchada percibe su grandeza, pero no siempre somos conscientes de nuestras percepciones. Sólo Dios en un lenguaje sutil y silencioso es capaz de comunicarlo, de transmitirnos la idea, pero la grandeza de esa idea encierra lo que yo llamo "el misterio del Amor". Dios nos invita a la comunión espiritual que se da en el matrimonio, pero casi siempre nos quedamos preguntando por qué debemos ser castos o vírgenes, cuando no podemos ser conscientes de la grandeza espiritual que trae consigo y somos rechazados por la sociedad actual que quiere abusar de su libertad y encontrar la aprobación de los demás. Para muchos sería demasiado "arriesgado" permanecer castos o vírgenes, pues puede que pierda al novio/a que tiene; y hay que reconocer por tanto que no son pocas las desventajas que tiene ese voto de castidad, por eso llevar un anillo que te ayude a compromoterte con tus valores y sabiendo que Dios tiene designios grandiosos sobre nosotros y nuestro destino, y que el cuerpo "no es una tontería, simple materia" sino una via de comunicación , me parece una iniciativa que debería implantarse en España, pero como no es así, cada uno que sepa que existe ese anillo que nos puede hacer sentir más unidos a Dios y al plan divino que tiene sobre nosotros, si es que estamos llamados al matrimonio. 

Si tenemos el anillo ya tenemos una excusa para no dar explicaciones que a veces es tan díficil, sobre todo en una sociedad que no cree en Dios. Hagámos referencia al anillo, sin olvidar nuestra relación con Dios, pues conozco a muchos que al vivir en pecado se olvidan de él, o se hacen llamar agnósticos/ateos porque no saben defender una fe que no llevan a cabo.

Si sientes que tienes valores religiosos, o si crees en Dios, no olvides el mandamiento "Amarás a Dios sobre todas las cosas". Dios es más grande que cualquier persona, Dios te quiere más que cualquier persona te querrá jamás. Si sabes eso, no te rebeles sólo por sentir que Dios está ausente. Es verdad que Dios no habla con palabras, pero nos sostiene con la mirada y lo sabe todo de nosotros "hasta los pelos de vuestra cabeza están contados". 

Dios nos ama infinitamente y espera nuestra respuesta.

En esta sociedad contaminada por tanta impureza a través de los medios de comunicación y especialmente por las películas, que invitan a los jóvenes continuamente a entregarse a la sexualidad, hemos de recordar que los grandes objetivos para cambiar el mundo siempre empezaron con pasos pequeños. Así pues, este anillo puede ser también una forma de reivindicar nuestra fe y de manifestar el valor de la virginidad.

FUENTE: http://madridcatolico.blogspot.com.es

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